I. Polvo: Retire suavemente el polvo con un plumero.
II. Manchas leves: Limpiar con una toalla limpia y húmeda hasta eliminar la mancha. En clima seco, déjelo secar al aire. Sin embargo, en climas lluviosos o húmedos, use un secador de pelo u otras herramientas para secarlo. Es importante utilizar una toalla blanca o que no destiña para evitar la transferencia de tinte al revestimiento de la pared.
III. Manchas intensas: para las manchas que no se pueden eliminar con agua, utilice un detergente neutro doméstico o un agente de limpieza específico para revestimientos de paredes-para limpiarlas.
